Por quinta vez en su carrera deportiva, monsieur Rafael Nadal se corona campeón del torneo de los mosqueteros, tras haber derrotado a Robin Soderling en tres sets por 6-4, 6-2 y 6-3. El manacorí cierra de esta forma el torneo francés sin perder ni un solo set, y clausura con broche de oro su inicio progresivo de temporada con cuyas victorias quiere olvidarse del año pasado, de los problemas físicos que tuvo que afrontar y de la continua ausencia de buenos resultados.
El partido fue más delicado de lo que el marcador podría sugerir. No obstante, el mallorquín mantuvo a raya al sueco y le dio un baño de tenis a medida que el partido iba terminándose. Nadal firmó la mejor revancha posible ante un jugador que tampoco jugó su mejor tenis en la pista central de "Philippe Chatrier", aunque bien es cierto que el español no dio opción ninguna a que Soderling se llevase el partido. El sueco no fue, ni mucho menos, aquél que fulminó a Rafa el año pasado en cuatro sets.
Cabe destacar que, por primera vez en todo el torneo, se pudieron oír gritos de ánimo a favor de Nadal, mientras que Soderling, a medida que perdía un juego tras otro, mostraba aún más signos de estar mentalmente débil, insatisfecho con su juego, y afrontando cada bola sin demasiado optimismo.
El primero de los tres sets, se cerró a favor de Rafa en poco menos de una hora. La lectura del mallorquín fue tal que Soderling pudo contar con los dedos de una mano las veces que pudo sacar a pasear su famosa gran derecha. Además, vimos al sueco subir por primera vez a la red en un intento por resolver por la vía rápida algunos puntos para los que, jugando ante una pared de hormigón que lo devolvía todo una y otra vez, no veía otra solución.
Esta vez Rafa si tuvo sus piernas apunto y en perfecto estado para mover esos casi noventa kilos de un lado a otro de la pista, conectando unos drives que en más de una ocasión dibujaron ángulos imposibles sobre la pista e hicieron al respetable vitorear al de Manacor con gran ímpetu. Tras la cuarta bola de Break que Rafa le levantó a Soderling, el servicio cambiaba de mano y el sueco ya definitivamente tiraría la toalla. Una serie de juegos espectaculares acabarían en el ansiado break y un set brillantemente finiquitado.
Con este Roland Garros en su vitrina, Rafa Nadal logra así el séptimo Grand Slam de su carrera deportiva, supera a Henri Crochet, y se coloca a tan solo un trofeo parisino de igualar a Björn Borg, que ostenta seis. Cabe destacar que Rafa solo ha perdido dos sets en la presente temporada de tierra batida hasta la fecha.
Un resto a la red de Soderling en el último suspiro hacía a Rafa revolcarse por quinta vez sobre la arcilla de París, que se rendía a sus pies, y con motivos de peso. El de Manacor retorna, después de exactamente once meses y una temporada complicada, al puesto número uno del Ranking ATP, desbancando así de éste al suizo Roger Federer. La imagen de la final fue la de Nadal escurriendo sus lágrimas en su toalla tras lograr, probablemente, el trofeo más importante de su carrera deportiva. La de hoy fue una victoria bajo las circunstancias deportivas y personales más complicadas, cuya presión provocaron en Rafa este espectacular, dramático y emotivo triunfo.
¡Felicidades para el campeón!
Fuente: TheBookies.es
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